jueves, 25 de marzo de 2010

DUDAS SOBRE LA JORNADA CONTÍNUA


El colegio San Francisco, de Villaviciosa.
Cuando yo estudiaba primaria (no fue hace tanto, bueno, el Siglo pasado...), no conocíamos los colegios de jornada contínua. Te levantabas a una hora decente, y entrabas a las 10. Salías a comer a casa (los que podíamos, había niños que se quedaban en el comedor escolar), y luego volvías a las 3 de la tarde. Bueno, muchos comíamos a toda prisa para ir pronto al patio del cole y aprovechar para jugar al fútbol, o a las canicas... Y a las 5 (si es que no te dejaban castigado de 5 a 6, que a veces sucedía...), te venías para casa.
Desde hace años, se ha impuesto en la gran mayoría de los colegios la jornada continuada. Mucho se ha hablado de sus ventajas: conciliación de la vida familiar -bonita palabra, viene a significar tener al niño de 5 meses en la guardería porque uno tiene que trabajar-, tiempo para las actividades extraescolares...
Los mayores defensores de la misma siempre hemos sido los profesores y profesoras. Claro, es a quien más beneficia. Sobre esta base, luego hemos tratado de buscar más o menos acertadamente las ventajas de la misma. Yo creo que la jornada contínua no surgió como un honorable intento de mejorar el rendimiento de los escolares. Es decir, se hizo pensando en las ventajas que a profesores y padres nos aportaba. Pero ¿se tuvo en cuenta a los niños? En definitiva, dejando de lado las situaciones familiares diversas, la dificultad de recogerlos a la hora de la comida, el coste de transporte que ello supone, etc. ¿Cuál es el horario que más beneficia a los niños? Muchos docentes alegan que las horas de la tarde son horas tiradas a la basura, por el cansancio acumulado. Yo creo que el cansancio más bien se produce a las últimas horas de una maratoniana jornada contínua. Pensemos que los estudiantes de secundaria, de 16 años, pasan unas 6 horas seguidas en el centro. Un niño de 3 o 4 años pasa 5. Y las horas a las que se tiene que levantar son intempestivas...
Recientes estudios demuestran que la caída del rendimiento escolar por la tarde no es tal, sino que más bien a esas horas, con el adecuado descanso de mediodía, aumenta la concentración. Esto es aplicable sobre todo a los niños de primaria, bien es cierto que muchos de los más peques de infantil, los niños y niñas de 3 años, aprovechan parte de la tarde para dormir. Lo que también es muy saludable...
Desde mi punto de vista, situados en una posición ideal donde no haya impedimentos de ninguna clase, creo que sería preferible una jornada partida. Se podrá aducir entonces que los niños tienen menos tiempo para las actividades extraescolares... De las cuáles en ocasiones se abusa en exceso: el lunes música, el martes inglés e informática, el miércoles piscina y lo de más allá... Los niños tienen que descansar, tiene que tener un tiempo propio y suficiente todos los días. Creo que estas actividades deben realizarse con moderación.
Idealmente hablando, también sería preferible una jornada escolar algo más liviana, pero con más días de clase al año.
Y ya podrían dejar de mirarnos como unos "vagos" que tienen tres meses de vacaciones al año...

lunes, 22 de marzo de 2010

VAYAMOS POR PARTES

Yo ya lo dije hace tiempo. Bueno, mucha gente lo viene diciendo. Los maletones con los que los críos de primaria entran y salen del cole son excesivos. Que si el estuche, el libro de esto, de aquello, la calcu, algo de comida...

A mí siempre me llamó la atención. Y la solución no puede ser más fácil: dividir los libros en fascículos.

Hoy sale el PP de Avilés abogando por esta medida. Yo lo que pienso es que como esto no se pidió hace mucho tiempo ya. Tampoco hace falta pensar mucho para darse cuenta del gran peso que soportan los chicos todos los días. Esto al final ha de notarse.

En algunos coles ya lo hacen: cogen los libros y literalmente, los parten. Los encuadernan de nuevo en fascículos y listo. No sería nada complicado hacerlo por parte de los editores de material escolar.

Y que tomen nota: muchos profes -al menos yo- escogerían antes material así que no el libraco entero. Porque al final, todos son más o menos igual de peñazo, esto sí que no consiguirán que varíe...