Tradicionalmente se ha entendido la escuela privada como la que cuenta con más medios, y profesionales mejor preparados -esto lo pongo en duda-.
Viene ello a colación por el hecho que de dentro de la escuela pública, no todos somos iguales. Digamos que hay coles a los que "tratan" mejor que a otros.
Hay coles a los que de manera sibilina se intenta dinamitar permitiendo la competencia desleal de otros con más medios -léase transporte y comedor gratis aunque los niños no correspondan a su zona-. Hay coles que no cuentan con infraestructuras adecuadas, ni con medios para desarrollar actividades varias; si llueve, no hay educación física, oye. Hay coles en los que los servicios de limpieza aparecen una vez a la semana. Hay coles en los que los equipos informáticos brillan por su ausencia, están desfasados o funcionan mal. Hay coles en los que las necesidades de personal se cubren tarde, mal y nunca. Yo he esperado en cierta ocasión hasta finales de diciembre para poder conocer al maestro de PT. O hasta abril para disponer de un informe psicopedagógico que en teoría debería estar preparado en octubre. En otras ocasiones, mandan maestros "de más", y hay que recolocarlos a base de apoyos innecesarios. Hay coles con una alta tasa de temporalidad, donde los profesores cambian año tras año. Me refiero a los funcionarios. A mi entender, cuando te dan un destino, debería ser obligado permanecer en él durante al menos un par de años.
Todo ello va en detrimento de la igualdad y la calidad educativa. Aunque claro está que en otros aspectos, parte de culpa es nuestra...


