martes, 8 de diciembre de 2009

ESCUELAS "PRIVADAS" EN LA ESCUELA PÚBLICA

Leo hoy a la directora del colegio "La Gesta II", hablar de la calidad educativa. De cómo se introducen las NNTT en el cole, de la importancia de trabajar con éstas sin descuidar lo tradicional, etc. Añade que de momento todas las necesidades que han solicitado a los poderes públicos les han sido satisfechas.

Tradicionalmente se ha entendido la escuela privada como la que cuenta con más medios, y profesionales mejor preparados -esto lo pongo en duda-.
Viene ello a colación por el hecho que de dentro de la escuela pública, no todos somos iguales. Digamos que hay coles a los que "tratan" mejor que a otros.

Hay coles a los que de manera sibilina se intenta dinamitar permitiendo la competencia desleal de otros con más medios -léase transporte y comedor gratis aunque los niños no correspondan a su zona-. Hay coles que no cuentan con infraestructuras adecuadas, ni con medios para desarrollar actividades varias; si llueve, no hay educación física, oye. Hay coles en los que los servicios de limpieza aparecen una vez a la semana. Hay coles en los que los equipos informáticos brillan por su ausencia, están desfasados o funcionan mal. Hay coles en los que las necesidades de personal se cubren tarde, mal y nunca. Yo he esperado en cierta ocasión hasta finales de diciembre para poder conocer al maestro de PT. O hasta abril para disponer de un informe psicopedagógico que en teoría debería estar preparado en octubre. En otras ocasiones, mandan maestros "de más", y hay que recolocarlos a base de apoyos innecesarios. Hay coles con una alta tasa de temporalidad, donde los profesores cambian año tras año. Me refiero a los funcionarios. A mi entender, cuando te dan un destino, debería ser obligado permanecer en él durante al menos un par de años.

Todo ello va en detrimento de la igualdad y la calidad educativa. Aunque claro está que en otros aspectos, parte de culpa es nuestra...

LA FIESTA DE NAVIDAD

LLegan las fechas finales de año y con ellas algo muy tradicional en los colegios: la fiesta de Navidad. Con leves variaciones, en muchas escuelas se representan teatrillos, se cantan canciones, se hace una "comilona"... Es una buena ocasión para departir con las familias en un ambiente más distendido, para recordar anécdotas...

Pero tienen su lado "siniestro". Lo cierto es que, a mi entender, no están montadas para el disfrute de los niños y niñas. Lo hacemos para los padres. A todos los niños les gusta cantar -a casi todos-, y les gusta el teatro. Lo que no les gusta, es hacer lo mismo durante un mes seguido: claro, tiene que quedar bien, que uno se juega su "reputación". En muchas ocasiones, los maestros perdemos de vista lo importante y nos dedicamos a machacar y machacar las canciones y las obras teatrales para que queden perfectas. Gastamos un tiempo precioso en preparar un escenario, disfraces,...

A los peques les encanta el teatro. Pero le encanta cuando "no hay presión". Les gusta hacer un día un personaje, y al siguiente otro. Les gusta hacerlo sin necesidad de saberse de pe a pa todo el texto. Pero cuando tienen que repetir día tras día el mismo papel, cuando se les para y corrige para que "digan lo que tienen que decir", ya no es tan divertido. Lo mismo pasa con las canciones.

Hay coles en que estos preparativos se llevan hasta el extremo, y se pierde de vista un detalle importante: si te pasas el tiempo preparando esta fiesta, ¿cuándo trabajamos?

Yo entono el "mea culpa". Lo he hecho en el pasado. Me he tirado una ingente cantidad de tiempo en pensar, planificar y entrenar estas escenificaciones. Y lo he hecho a sabiendas de que a los críos no les entusiasmaba en exceso, más bien al final llegaban casi a aborrecerlo.

Bueno, ya no es así. Ahora ya tiro más por el "que salga como salga". Al fin y al cabo, nuestros "clientes" no son los padres. Así que una obrita de teatro -hasta esta semana que entra no comenzaremos a definir papeles-, una cancioncilla que parece que les divierte, y unos truquitos de magia que D & A han pedido realizar. Punto. Espero que salga bien, pero espero todavía más que los niños disfruten.