jueves, 22 de septiembre de 2016

DONDE DIJE DIGO...

Han llegado antes de lo previsto, tras unas semanas de idas y vueltas frecuentes a "Villaviciosa hermosa". Cuándo en diciembre de 2006 fundí todos mis ahorros, cuasi obligado por el vergonzante gorroneo automotriz al que sometí a mis hermanos, en un coche nuevo, nunca imaginé que me duraría tanto y mucho menos en el mismo cole. Pero aquí están, 200.000 Km de andanzas por el CRA de Gera. Miento. 200.087 exactamente. Y es que tras unos días de mucho ajetreo, se me olvidó inmortalizar el momento justo... Una vez perdido este instante, quizá el mejor lugar para dejar constancia era la bifurcación que hay para dirigirse a Semellones, en el Alto de la Llama. Aquí se dividen mis "dos mundos" en esta -al menos para mí- maravillosa escuela. Hay que trazar fino esas curvas enlazadas antes de coronar, y enfrascado en tal propósito, casi no me doy cuenta de que tenía que pararme y sacar la cámara -perdón por la calidad de la foto, cosas de la escasez de luz-.
Y ahora, bocachancla, ¿ahora qué? Tanto llenarse la boca con lo rápido que le ibas a "dar pasaporte" al cochecito... Pues ahora, si fuera por mí, llegaría hasta un millón, si éstos fueran de camino a Gera...

martes, 20 de septiembre de 2016

GERA, AÑO I d.JM.

No todos los "cumpleaños" son una fiesta. En esta ocasión, recordamos una efeméride de Gera nada alegre. Hoy hace un año, que se dice pronto, JM, la barba más sabia de Tineo y alrededores, decidió tomar las de Villadiego y disfrutar del merecido descanso, tras tanto tiempo el pie del cañón. Cientos de incautos jovenzuelos campan por el mundo llevando dentro algo de Jose, no sólo conocimientos, también otras cosas menos tangibles, que no se ven, pero ahí están, a buen seguro.
En este tiempo, muchas cosas han cambiado. Los recreos no tienen esa figura que un día te perseguía, otros se dejaba perseguir, o le daba por ponerse a hacer el pino, o trepar cual ardilla en busca de manzanas.
Uno ya no entra con tanta confianza a "molestar" a su clase, que a mí me gusta quedarme allí algunos ratos a ver qué tal se desenvuelven mis "herederos".  No hay ya esas conversaciones después de las clases, sobre temas variopintos. Al final, el objeto de tertulia era lo de menos. Fútbol, política, lo sucio que tiene el coche... ¡Qué más daba! Los minutos pasaban muy rápido...

No es que no esté a gusto. No. Tengo suerte, de momento, con los compañeros que me soportan. Pero, sin desmerecer a nadie, con Jose-Jose era otra cosa. El de los maestros es un gremio que en muchas ocasiones peca de escaso compañerismo, tendemos a pensar que cada uno es el "teacher of the year" y que los demás son unos lerdos que hacen peor las cosas. Hablo en general, no saquemos conclusiones precipitadas... Es difícil que en un colegio  no existan tensiones y malos rollos entre sus profes. Nunca me sucedió nada de eso en Gera, tras siete años de convivencia. Y eso que, reconózcolo, soy un poco raro, algo "perro verde". 
¡Ay Joselín! ¡Cómo le echo a usted de menos! 
No pudimos retenerle...