lunes, 8 de diciembre de 2014

IGUAL ES PASARSE...

El pasado año hubo un gran polémica a colación de cómo trataba el libro de texto de la Editorial Anaya las vidas de Lorca y Machado. Se quejaba el personal de que se endulzaban y omitían aspectos de sus muertes. Ciertamente, qué ganas de enredar tienen algunas mentes calenturientas. Desde mi punto de vista, hay que ponernos en situación y decir que se trataba de un libro de Lengua, para niños de 6-7 años. De lengua. ¿Qué necesidad tienen de saber a estas edades tales detalles? No se trata de esconder nada, pero, no sé, supongo que lo importante de estos autores será su legado literario, y no otros aspectos de su vida. Vamos digo yo. Si seguimos por ese camino, en estos libros se citan multitud de autores, científicos, músicos... ¿Por qué nadie se ha quejado de que en ellos no se hable de Rafael Alberti como un supuesto torturador en la Guerra Civil, o de que Colón andaba por ahí cargándose a algún indio que otro, o de que a Galileo lo sentenciara a pasar un tiempo en la cárcel la Inquisición? Pues porque no es relevante. No viene al caso, por Dios, tiempo al tiempo.
Y sin embargo, estos inquisidores modernos, sí pasan por alto ciertas cosillas en estos libros. Atención a la secuencia de acciones sobre cómo se hace un huevo frito. Libro de primero. Bien, ¿se ve algo raro?


¡Bingo! Ahí tenemos a la probe paisanuca realizando todo el trabajo, mientras que  -supongo el marido- aparece sólo para degustar la comida... No sé, igual es que estoy yo algo tiquismiquis también, pero bueno, no costaba nada que el señor ayudase algo...

jueves, 13 de noviembre de 2014

Y VUELTA LA BURRA AL TRIGO...

¿Noticia? en la página web del diario El Mundo. Pues mira que yo ya lo había dicho, aquí y aquí. A mi modesto entender, es preferible una jornada partida en el colegio, pero en esta cuestión entran muchos factores a tener en cuenta, sobre todo económicos. 
Lo que ya no es de recibo es la desfachatez con la que se introduce el artículo, poniendo de relieve que los profesores suelen defender la jornada continua, y los padres la partida. Y aquí hay trampa, porque se nos presenta  como el colectivo que decide qué tipo de jornada se imparte en un cole u otro. No es así. De acuerdo, la mayoría de los maestros la prefieren, pero no son sólo los profes, y además insisto, no somos quiénes la imponemos. Para que un colegio cambie de un tipo de jornada a otra, hacen falta dos condiciones: que vote al menos 2/3 del censo de las familias del centro, y que de los participantes, 2/3 estén a favor del cambio. Por lo tanto, es fácil entender de quién depende en última instancia. Es cierto que muchos colegios y profesores se paran a pensar poco  en sus "clientes", publicitando las supuestas bondades de la jornada continua, aunque hay casos y casos: Mandar al neno al cole a las 8 de la mañana, porque tiene que viajar hasta la capital del concejo, y que el probe llegue cerca de las 6 de la tarde, pues en fin... Allá cada uno.
Sin embargo, el Consejo Escolar se limita a proponer, la última palabra depende, como he dicho, de las familias. Así que a otro perro con ese hueso.
¡Ah! Y no trabajamos menos por condensar las horas en la mañana, trabajamos lo mismo. Porque es que ya está uno un pelín harto de los típicos comentarios, referidos, claro, a que no damos golpe. ¿Cómo era eso de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio?


martes, 30 de septiembre de 2014

QUE ME HE CALENTADO...

Tienen una hora establecida al día para ir al baño a "evacuar". También tienen otra cosa: 6 años. Y yo sé de alguien en esa situación. El probe está acusando un poco el gran paso de Infantil a Primaria de un colegio "normal". Pronto lo superará, de eso no tengo dudas. Pero es un salto grande porque -y ahora voy a criticar a compañeros profesionales, me apetece, qué le vamos a hacer- ellos lo quieren así. En ningún sitio dice que los que eran unos pequeñuelos que necesitan grandes dosis de seguimiento, de confianza, tengan que convertirse en adultos en poco más de dos meses. Pero ¡ay!, aquí se os acabó la broma. Esto ya no es, como lo llamábamos antes, el parvulario. Ahora estáis en 1º, ¡qué os habéis creído!
Es muy llamativo que determinada gente piense que un niño de estas edades pueda afrontar tal cantidad de cambios, y tan profundos, en dos semanas. Será para "crear hábitos"... Es que nunca serán capaces de controlar sus "ganas", si no empiezan ya, para mañana es tarde. Claro que sí, un aplauso. ¿Alguien conoce a personas adultas que no sean capaces de ello? No.
En fin, otra de las ventajas de la escuela rural, tan menospreciada ella. Aquí el salto no es tan "al vacío", se lleva a cabo de una manera gradual, porque la clase no cambia, el profe tampoco, la metodología es parecida, "pero con menos descanso", como manifiestan algunos...
Y ya por ir terminando, a mí, ciertamente no se me va a ocurrir nunca negarle a nadie, ni con 5 ni con 12 años, que vaya al baño cuando le venga en gana -nunca mejor dicho-. Habría que preguntarle a estos profesionales si ellos se autoimponen también una hora al día para "aliviarse", o acuden cuando quieren. Igual se quedaban callados.