Ya lo dije yo -no es que sea particularmente listo-, pero los últimos resultados del informe PISA ponen de manifiesto lo cargadas que son las jornadas lectivas en España, y lo largas que son las vacaciones. Sin entrar a compararnos con Finlandia, o Suecia, pues sería injusto hacerlo con países que nos llevan años de ventaja tanto social como económicamente, los resultados reflejan que los mejores resultados educativos se dan en países con menos horas lectivas que el nuestro. Hay aquí una pequeña trampa, pues un profesor finlandés, o japonés, no acaba su trabajo con las clases, por las tardes atiende a los alumnos desde su casa, resuelve dudas, manda mails a los chicos...
En fin, es muy fácil comprender como la atención de un chaval tras 6 horas en un centro no puede ser muy buena. Yo sigo defendiendo lo que ya puse de manifiesto: jornadas más livianas -para los alumnos, no para los profes-, y menos descanso veraniego, dos meses exceden a mi modesto entender lo deseable.
Y esto complementado con -un poquitín- más de medios, y con una oferta post universitaria decente para los maestros, seguro que algo nos haría subir, pues mejorar el puesto 35 del que hacemos gala en matemáticas, por poner un ejemplo, no parece ser muy difícil...