Ayer, de la sidrería que hay debajo de mis casa, salía una familia, con una niña. La pequeña le hacía gestos a su papá, insistiéndole para que la cogiera en brazos. No debía tener más de 3 ó 4 años. Y el papá, pensando que la estaba educando, o porque simplemente no tenía ganas, le dijo: "Hija, del cuello van los bebés".
Lo ves a menudo. Supernanny, la niñera nazi, diría que así se malcrían. Hasta de profesores, se escucha. Bueno, hay cosas peores: "Mira ese niño, es más pequeño que tú y va caminando"... Lo de las comparaciones es ya demencial.
¿Habrá algo de malo en coger a un niño en brazos? ¿Se le olvidará caminar? Quizá sea eso, fijo que con tanto "cuello" se le atrofiarán sus extremidades inferiores, por falta de uso...
| ¡Mamá Koala, que lo malcrías! |
Pues yo creo que es algo de lo más natural. A mí, hay veces que también me lo han dicho, cuando voy con el sobrino en brazos. Bueno, se lo dicen a él, pero se dirigen hacia mí, con el típico "Pero hombre, con lo mozu que eres ya, y vas en brazos del tío"... Pues si a él le gusta ir, y a mi me presta llevarlo, yo no veo que esté haciéndole ningún mal, fíjate...
Eso de malcriar, es un concepto mal utilizado. Es imposible malcriar atendiendo al niño, intentando que se sienta bien, imposible. Como dice el pediatra Carlos González, malcriar es criar mal: no haciéndole caso, o pretendiendo tener niños que se comporten como adultos a fuerza de dejarlos sólos en las situaciones que puedan ir viviendo.
Es lo mismo que cuando oyes "haces caso a todo lo que te dice". Es imposible, esto. Pensemos en un día normal de un "pequeñuelo", él está todo el día haciendo cosas que nosotros le pedimos, de la mañana a la noche. Aunque no le hagan gracia y a veces pueda ser más o menos reticente, al final, "pasa por el aro". Pues tampoco está mal que el proceso se produzca a veces a la inversa...
Cogerle en brazos, o darle mimos, no es criar mal. No importa la edad. Muchas madres a veces pueden caer en la tentación de hacer caso a los sabiondos de turno, y fruto de la "presión" de sentirse observadas, claudicar y posar a su hijo. No deben hacerlo. A veces, yo he visto, en otros coles, como lo bajan del cuello justo antes de entrar en la escuela, por el "qué pensará el maestro".
Pues este maestro, piensa lo contrario. Yo, encantao de que lo traigan al cuello...


