domingo, 27 de junio de 2010

NO MOLESTA, PERO...

Ahora que llegan las vacaciones, uno empieza a escuchar la cantinela de siempre. Conocidos, desconocidos, amigos, medio amigos... -"¡Qué vida os pegáis, los maestros!". Lo cierto es que uno se lo toma por las buenas, no deja de ser en la mayoría de los casos un comentario amistoso. Y en ocasiones, hasta nosotros mismos se lo decimos al amigo de la infancia para "hacerlo rabiar"...
Aunque si yo voy y le espeto al primero que pasa, que es más vago que la chaqueta de un guardia, es de suponer que muy bien no le sentará...

Podemos coincidir en que los dos meses de verano son quizá excesivos, aunque también es cierto que muchos maestros y maestras son requeridos en el mes de julio para formar parte de los "temidos" tribunales de oposición, con lo que para algunos las vacaciones se quedan en la mitad. Yo no tendría inconveniente en trabajar el mes de julio, lo digo bien alto. Es más, creo que llegaremos a eso con el tiempo.
A las bravas podría contestar a quienes me acusan sibilinamente de ser un vago, que el conocimiento es gratis -en teoría-. Haber estudiado magisterio...Aunque creo que ningún maestro estudió con vistas a disfrutar de largas vacaciones.

Hay que decir también, para los que nos lo echan en cara con maldad, y esto vale para todos los funcionarios, que mientras muchos dejaron sus estudios para enrolarse en el primer trabajo que vieron, nosotros nos encerramos en casa, abrimos el libro y nos dedicamos a estudiar. Que no sucumbimos a la opción fácil y que ocupamos los mejores años de la juventud en labrarnos un futuro, y conseguimos con nuestro esfuerzo superar unas oposiciones y lograr el sueño de trabajar en algo que nos gusta de verdad.
No quiero con ello menospreciar ni mucho menos a nadie, pero cada uno ha tirado por el camino que ha querido o ha podido. Tampoco es que la carrera de magisterio sea difícil, ni las oposiciones un escollo al alcance de elegidos. Pero hay que llamar a las cosas por su nombre. Nos lo hemos ganado.

Para terminar, hay que destacar que la jornada de un maestro no se acaba cuando se cierra el aula. Quien más quien menos se va para casa pensando en cómo ayudar a éste o al otro, discurre actividades, planea nuevas posibilidades. Y todo ello lo hace al llegar a casita, en otros trabajos esto no sucede. Y pasa horas formándose, buscando información, corrigiendo errores...Vamos, que no es llegar a casa y tirarse en el sofá.

En fin, no tenemos por qué justificarnos ante nadie, pero lo cierto es que no somos precisamente los que menos dan golpe en el mundo. Evidentemente que muchas personas tienen horarios peores que los nuestros, y son más trabajadores. Pero nosotros también lo somos. Y a mucha honra.

¡LLÉVAME, LECHE!

Dílo bien alto. A tus padres, a tus tíos, a tu abuela, a tu hermana, a tu vecino, al...¡¡Llévame a la biblioteca!!
Tenemos en Nuestro municipio y en el cercano de Cangas unas bibliotecas que funcionan bastante bien, que tienen cientos de libros recomendables, que disponen de internet, que conforman un lugar para pasar un rato agradable.
Me da un poco de pena conocer muchos niños y niñas que no aprovechan este recurso. En nuestras manos está que esto cambie. No valen excusas, siempre hay tiempo, cuando vamos de compras, cuando bajamos al mercado, o vamos al médico, lo que sea, siempre sobrará un momento para pasarse.

La biblio no es sólo un sitio donde coger un libro y marchar, es una forma, con sólo entrar, de formar hábitos lectores, de introducirse en un mundo lleno de posibilidades. Por lo que supone de novedoso. Basta con entrar. Nuestra curiosidad hará el resto.

Se suele decir que para formar niños y niñas lectores, es importante que en casa nos vean leer de manera frecuente. Lo mismo vale en este caso. Es fundamental que los adultos visiten la biblioteca pública, con o sin sus hijos, pero que ellos lo vean, sientan que es algo normal y que es una actividad placentera.

No nos podemos quejar, si nuestros chicos no cogen un libro, si a nosotros no nos han visto en la vida con uno en las manos. Y es que les estamos robando no sólo el hacerse más cultos, más tolerantes, y tener una mayor facilidad y disposición para leer todo tipo de textos. Lo peor es que les dejamos sin una diversión impagable...


sábado, 12 de junio de 2010

LO QUE DE VERDAD IMPORTA

Llega el verano, y con él las notas finales. Quizá se nos caiga algún regalín. Pero lo que de verdad importa, no se nos ha de olvidar a nadie. Los niños también saben cuál es el mejor reconocimiento.

domingo, 6 de junio de 2010

EL ÚLTIMO DÍA

Este corte pertenece al documental "Être et avoir", protagonizado por un profe de una escuela unitaria francesa y por los alumn@s. Narra en poco más de hora y media un año de convivencia de Georges López, un maestro de 55 años a punto de retirarse, con niños y niñas de 4 a 11 años. No la he visto todavía, ¡y eso que la tengo desde hace un par de años!, así que no daré una opinión de la misma por el momento. Pero el corte me gusta. La despedida de final de curso. Está en francés, pero se entienden las emociones...

ENSEÑAR HISTORIA

El galeón de Manila
Cuando ves por la tele a adolescentes que no saben quién era Pelayo, o Carlos I, y así un largo etcétera, te llevas las manos a la cabeza. Y no es culpa de ellos. Algo se está haciendo mal cuando se enseña la Historia.
Todos recordamos el "peñazo" que era escuchar las largas charlas del profesor de turno sobre la estructura social romana, la domus, la economía de los primeros pobladores de la Península,...

Y claro, no es extraño que no se tome con interés. Además claro del retroceso en importancia y en horas de la enseñanza de la Historia en nuestro currículo. Cierto es que hasta una determinada edad, hacia el fin de la etapa primaria, no es conveniente por la propia estructura mental de l@s niñ@s comenzar de forma un poco profunda.
Pero es que si nada más empezar con ello, les metemos estos rollazos...

Y digo yo: ¿no sería mejor ir de la "microhistoria" a la "macrohistoria"? Es decir, no comenzar como siempre se hace estudiando los pueblos primitivos (estructura social, económica, nacimiento y declive), luego los romanos (estructura social, económica, nacimiento y declive); más tarde los visigodos (estructura...bueno, eso); los de más allá,... y así hasta el final de los tiempos. Recordamos la Historia como una asignatura de empollar. Incluso en los exámenes te ponían "preguntas cortas" para responder con la fecha exacta de tal o cual suceso. No creo que ese sea el camino.

Como decía alguien en una peli, "no soy experto en el tema", pero seguro que sería mucho más entretenido hablar de cosas más puntuales y cercanas.
A mí como escolar me hubiera gustado un montón que me hablasen de, por ejemplo:
  • - La razón de que los romanos le cortasen las manos a los prisioneros astures.
  • -El alzamiento y fuga de los astures y cántabros confinados como esclavos en casas particulares gallegas, con el "ajusticiamiento" de sus dueños y huída al hogar.
  • - La verdadera historia de la Batalla de Covadonga, y no esa patochada pseudomilagrosa que nos cuentan.
  • - El galeón de Manila, que unía Acapulco con Filipinas...¡en 1565!, y fue la línea trasantlántica más larga y duradera que ha existido.
  • -Las aventuras de los espías de Felipe II, que formaban el mejor y más potente servicio de inteligencia europeo de la época.
  • - La participación vital en la defensa de La Coruña en 1589 contra el corsario Francis Drake de María Pita, al grito de "¡Quien tenga honra que me siga!".
  • - La "chulería" del capitán Julio León Fandiño cuando le cortó una oreja al pirata inglés.
  • - La historia de Manuela Malasaña, una heroína en el alzamiento de 1808.
  • - La batalla de Peñaflor, en Grado, donde 400 asturianos mal preparados se opusieron al por entonces ejército más poderoso del mundo, mandado por el General Ney, que venía de arrasar Tineo.
  • - O el papel del Regimiento de Cangas de Tineo en el ataque a Villanueva de los Castillejos, por el cuál es declarado "Benemérito de la Patria", en 1811.
  • - Las miserias de Concepción Arenal, firme defensora del derecho a la educación de las mujeres y que en 1842 tuvo que vestirse de hombre para poder asistir a la Facultad de Derecho.
  • - La valentía de Ángel Sanz Briz, diplomático español destinado en la embajada de Budapest que durante la 2º guerra mundial arriesgó su vida para salvar a 5.000 judíos (5 veces más que el archiconocido Schindler)

En fin, buenas historias hay muchas. Ya me hubiera gustado a mí que me las hubieran contado. ¿No sería más fácil, a partir de ellas, extrapolar contenidos y pasar a estudiar entonces de forma más general los distintos períodos históricos? Seguro que la predisposición era mucho mayor, e incluso animaría a algun@s a investigar por sí mism@s (no sé si me emociono demasiado...)

En suma, relatos cercanos, que enganchan, que cuenten la historia tal como es, con sus miserias y sus grandezas; sin complejos ni reducciones "políticamente correctas". Yo creo que algo se conseguiría, ya que tal como está la cosa, por probar...