viernes, 10 de julio de 2009

EL TIEMPO (O LA FALTA DEL MISMO) EN EDUCACIÓN INFANTIL

El papel de la tutora o del tutor de educación infantil abarca un sinfin de responsabilidades. Hemos de trabajar el lenguaje oral, las matemáticas, la lengua escrita, el medio que nos rodea, la cultura musical,... Hemos de velar por las necesidades de los niños y las niñas, conversar con cada uno de ellos de su inquietudes, trabajar el sentido estético,... pero sobre todo, por encima de todo, nos importa la formación como personas, y que la escuela sea un tiempo para disfrutar de los demás y con los demás, para crecer y divertirse.

Decíamos en el anterior post que tenemos tiempo de sobra, creo que no es del todo cierto. Formar personas requiere constancia, paciencia, empatía, comprensión,... Pero lo que está en boga ahora, no va por ahí. Asistimos a unos currículos cada vez más cargados de cosas: religión, inglés, llingua,... ¡puff, cuánto van a saber estos críos! "Lo principal es el inglés y las matemáticas" escuché yo en cierta ocasión. Que no se me entienda mal, todo ello es importante, pero claro, para que algo entre, tenemos que sacar tiempo de otro lado...

Quiero decir con todo ello que la presión es cada vez mayor, y el tiempo nos lo van recortando. Pongámonos en situación: en una jornada normal (esa es otra, yo soy ferviente defensor de la jornada partida y no de los maratones de 5 horas que les metemos a l@s niñ@s todos los días), entras a las 9. Entre que nos saludamos, conversamos un poco, jugamos, nos ponemos en situación, hacemos la asamblea... 9:45. Todo ello es muy importante, quizá lo que más a lo largo del día. Pero a las 10 tenemos inglés, ya no podemos hacer mucho. Luego te deja el horario 30 minutinos hasta el recreo. Luego recreo, y a la vuelta, a la 1, se ve ya a los críos bastante cansados para "hacer cosas". Bueno, esto es así no todos los días, pero es un ejemplo.

Y bueno, para hacerlo bien, se dice que los niños deberían disfrutar a media mañana de al menos 40 minutos de rincones y juegos simbólicos. ¿de dónde se sacan?. Es cierto que se puede uno coordinar con los profes especialistas para arreglar un poco todo ello, pero al final, el tiempo sigue acuciando.

Y si los saco, ¿cuándo trabajo las mates, esto, lo otro...? ¿Cuándo conversamos, jugamos de forma tranquila, pintamos una obra como hay que hacerlo y no a trompicones, cuándo hacemos un teatro de verdad bien realizado...? No vale decir que uno no se organiza bien, es que de verdad no hay tiempo para todo, o al menos para todo bien hecho. Porque la exigencia viene también de la sociedad, ¡Ay como "tus niños" no lleguen a 1º sabiendo leer y escribir perfectamente! Menudo profesor... Y claro que es importante, en función del ritmo de cada un@, trabajarlo, pero yo creo que también hay otras cosas...

En fin, creo que queda claro lo que pienso: educar de forma más pausada y tranquila, dando tiempo al tiempo, y a cada cosa su justa importancia.

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