viernes, 10 de julio de 2009

LA ESCUELA ACTUAL O LA DICTADURA DEL PAPELEO


-Maestr@, voy a hacer pis.
-Vale, pero antes me rellenas esta autorización, no vaya a ser...

Bueno, sí, me he pasado. Pero es que ya estamos llegando a unos límites que ni "Burocracia Central", de la serie Futurama.

Y es que hay que rellenar papeleo por todas partes. Que si eligen religión, papel; llingua, lo mismo; que si van de excursión, autorización; que si solicitud de esto, papelito; de aquello, formulario;... ¿No vale con preguntar? -Elige religión? - No. - Vale. Y punto. -¿Viene a la excursión? - Sí. - Vale. ¿hace falta algo más?

Actualmente pasamos mucho tiempo precioso dedicándonos a estas zarandajas. ¿por qué en una etapa que no es obligatoria las familias tienen que rellenar una justificación de las faltas?

No hablamos ya de la programación, vamos. Que conste que yo la hago, y me lleva un buen tiempo. Todo muy "guapino" y bien presentado, y ¿para qué? De mucho, la verdad, no sirve. Cada uno tenemos en mente ya lo que debemos hacer, apuntamos cómo va Pepito, como evoluciona Menganita, los avances de Fulanito... Llevamos un diario, registros y demás con todo ello. Sabemos lo que cada uno tiene que trabajar, tenemos en mente juegos, dinámicas, técnicas... La programación está montada para que todo quede muy guapo y el inspector o inspectora de turno nos diga que está muy bonito. No tiene mucho valor en la práctica. Ahora eso sí, siempre será "mejor profesor" alguien que tenga una programación como mandan los cánones que no alguien que de verdad sepa trabajar pero oye, qué lástima, no lo tiene todo escrito...

Y ya para finalizar, llega "la semana del papel", con cada fin de trimestre. Registros, documentos oficiales, datos, datos, datos... Todo de evaluaciones finales. Y yo pienso que la evaluación final es la menos importante, su importancia radica en ser una precursora de la evaluación inicial siguiente. Porque esta es la verdaderamente funcional, la inicial. Porque aquí es donde podemos ajustar lo que vamos a trabajar en función de las necesidades de cada uno y cada una. Y luego está la toma de datos a lo largo del proceso, y el ajuste del proceso de enseñanza-aprendizaje según lo que se vaya viendo. Éstas son las importantes, la final lo es en mucho menor medida... pero por el volumen de documentos, no lo parece... Y sin embargo, la evaluación inicial a comienzo de cada proceso de aprendizaje, es la que menos se hace. Muchos maestros y maestras se ciñen a que claro, como tiene 5 años pues debería saber esto, esto y esto, ser capaz de aquello y lo de más allá. Y no se paran a pensar que por estar en un nivel, no hay que saber lo que se dice en las guías. Si no se sabe, pues van retrasados, y punto. Culpa del niño, seguramente...La mayoría de los niños y las niñas saben hacer más cosas que lo que "está fijado" para su edad, y si no han llegado a esa evolución, pues tampoco es un problema, porque tiempo tenemos y cada cual lleva su propio ritmo. Nuestra misión es lo primero conocer de qué es capaz, su punto de partida, y luego ayudar, para que avance positivamente (la Zona de Desarrollo Próximo y Potencial que dicen los libros de Pedagogía, vaya).

En fin, que me salgo un tanto del tema. Bueno, que tenía ganas de quejarme, ya ves. Es que lo de la burocracia me supera, y cada vez va a más. ¿No agilizaríamos mucho los procesos, no dispondríamos de más tiempo para utilizar en cosas más importantes, y no ahorraríamos toneladas de papel (no es una cuestión baladí), si nos dedicásemos menos a todo ello? Yo al menos creo que sí.

1 comentarios:

Puri dijo...

Buenoooo, puedo decir que estoy de acuerdo contigo en un 90%... porque la escuela también les educa para la vida. Y la vida no se restringe a los padres y el/la maestro/a. De modo que no está mal que los niñ@s conozcan a más profesionales que el mero tutor/a. Lo que sí que exigiría es que fueran profes de Infantil o, cuanto menos, que respetaran la metodología utilizada en esta etapa educativa. Tod@s sabemos que no se puede dar clase de igual modo a un niñ@ de 6º de Primaria que a un niño de 5 años... Y tampoco es la primera vez que escucho: "Es que a mi estos pequeñ@s me agobian mucho, perfiero los mayores". Y eso se nota a la hora de dar clase y lo notan los niñ@s, que es lo más importante... En fin, que hay que pensar en los niñ@s, nada más.

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